Nina vive en un nido con su mamá.

Desde que se entera de que las casas son algo más que lugares, lleva a cabo una investigación en su entorno, averiguando algo nuevo con cada pregunta.

Las personas somos diferentes, y eso se refleja en cómo vivimos. Existen infinitas posibilidades de convivencia y relacionales, ninguna de ellas está “mal” o “bien” si se desarrollan desde el respeto, el amor y la tolerancia.

Las familias son variadas y se organizan de distintas maneras, les gusta hacer diferentes cosas, y tienen distintas herramientas y posibilidades.

Este libro pretende aportar su granito para que aprendamos a vivir desde la inclusión en lugar de hacerlo desde el prejuicio.

Todas tenemos maneras de vivir distintas, y todas tenemos algo que enseñarnos las unas  a las otras.